… El espera en la parada, mira, camina, mira, espera y, por fin, la ve. Ella camina silenciosa y se balancea esquivando árboles, hacia él. El la ve, pero no la mira; no dice nada, no se acerca…sus ojos en nada. El quisiera preguntarle todo, pero tiembla… Ella también se mueve, pero no se le nota; relaja sus hombros, se sienta y dice: “hoy es más noche que ayer, el cielo podría explotar, las estrellas quieren salirse”. El levanta su mirada, y ve todo, y se siente diminuto…